Los pueblos indígenas y comunidades locales son reconocidos como actores clave en la lucha contra el cambio climático en México y Centroamérica.
Según datos del Banco Mundial, aunque representan solo el 8% de la población en América Latina, gestionan una parte significativa de los territorios y recursos naturales. Sin embargo, reciben una mínima fracción del financiamiento internacional para acción climática. Este comunicado destaca su papel esencial y la necesidad de integrarlos activamente en las políticas públicas y las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDCs), como se discutió en talleres recientes organizados por POLEA.
El papel central de las comunidades en la acción climática
Andrés Ávila Akerberg, Director Ejecutivo de POLEA, subraya que las comunidades no deben ser vistas solo como beneficiarias, sino como actores centrales en la acción climática. Según el Banco Mundial, su participación activa es crucial para alcanzar las metas climáticas y cumplir con los compromisos del Acuerdo de París. Sin embargo, persiste una brecha en el financiamiento y reconocimiento de sus soluciones ancestrales.
Iniciativas comunitarias que marcan la diferencia
En los talleres organizados por POLEA, se destacaron varias organizaciones que lideran la acción climática desde sus territorios:
- Escuela Mesoamericana de Liderazgo (AMPB): Ha formado a más de 780 jóvenes en 8 territorios de 3 países, promoviendo la gobernanza comunitaria y el manejo sostenible de bosques.
- Centro Ecoturístico Carey (Campeche, México): Iniciativa de turismo comunitario que ha restaurado más de 200 hectáreas de manglar, vinculando conservación y empleo sostenible.
- FUNDEBASE (Guatemala): Promueve la agroecología y soberanía alimentaria, beneficiando a más de 400 familias rurales y fortaleciendo la resiliencia climática.
- Foro de Mujeres Originarias de la Cuenca del Anáhuac: Impulsa proyectos autogestivos para la defensa del territorio ancestral y el patrimonio cultural.
Recomendaciones clave para fortalecer la acción climática
Los talleres identificaron recomendaciones esenciales para integrar a las comunidades en las políticas climáticas:
- Fortalecer las capacidades de los gobiernos subnacionales en el sector forestal.
- Integrar a pueblos indígenas y comunidades locales en la implementación de las NDCs.
- Fomentar la participación de organizaciones civiles y actores locales en colaboración con el INECC y las secretarías de medio ambiente.
- Promover procesos participativos que incluyan a todos los sectores: comunidades, gobiernos, iniciativa privada y academia.
Hacia la COP30: Reconocimiento y colaboración
De cara a la COP30, POLEA busca posicionar estos casos como ejemplos del potencial comunitario en la acción climática. Ávila Akerberg enfatiza: «Las comunidades no son beneficiarias pasivas de la naturaleza; son quienes construyen las soluciones climáticas reales». La colaboración entre gobiernos y comunidades es fundamental para incorporar prácticas tradicionales en las NDCs y asegurar una perspectiva local, socialmente justa y ambientalmente responsable.
Para más detalles sobre las organizaciones mencionadas, consulta el anexo y las recomendaciones completas.

